Se ha celebrado del 11 al 19 de Julio, en Perales del Puerto
Originalidad y autenticidad han sido los términos más utilizados como aspiración fundamental de los jóvenes estudiantes católicos de Extremadura en las jornadas de formación que han celebrado en Perales del Puerto (sierra de Gata) del 11 al 19 de Julio.
Cien jóvenes llegados de las distintas diócesis han participado activamente, desde la misma preparación de estas jornadas, en un proceso que regulado por la pedagogía del ver, el juzgar y el actuar, han ido desgranando temáticas fundamentales de sus vidas y de la sociedad actual.
Los de Bachiller han estado centrados en la cuestión de la diversidad y pluralidad de personas que se dan en el ambiente juvenil, ha descubierto sus modos de ser y de hacer, así cómo les afecta a ellos y a los otros las situaciones de la vida diaria en las que se relacionan unos con otros. Las claves de Jesús de Nazaret en el orden de la comunión y de la compasión les han abierto los ojos en las aspiraciones por hacer un mundo más justo y fraterno entre los jóvenes, sobre todo en las aulas de los institutos; para ello se han marcado metas de compromiso en el quehacer de sus personas. Todo ha sido trabajado en un clima de familiaridad, de encuentro con la naturaleza, y de oración y celebración, junto a la diversión, el humor y la verdadera alegría.
Los universitarios y graduados se han adentrado en una temática que exigía profundidad y verdadera reflexión: "Diseñando cultura. Por un mundo Joven, Creativo y original". Se ha escuchado lo que la sociedad piensa de los jóvenes, desde la publicidad, las canciones, los estudios sociológicos, así como las distintas instituciones civiles y religiosas; todo ello se ha confrontado con sus propias vidas y con lo que ellos perciben en su alrededor.
La mirada teológica estuvo centrada en cómo Cristo supo estar encarnado en su cultura judía, pero con una creatividad y originalidad única a la hora de considerar el templo, la ley y el monoteísmo. Las claves de Jesús se han convertido en llamadas de compromiso por diseñar una cultura verdaderamente libre y auténtica, en la que los jóvenes aporten proyectos de vidas sugerentes ante la vida familiar, el estudio, la universidad, el trabajo, la sociedad, la Iglesia, así como en los ámbitos políticos. Todo un reto para seguir caminando en el quehacer de una iglesia que ama al mundo y se mueve en él buscando lo auténtico y lo original.
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